jueves, 23 de febrero de 2017

Reseña de Whiplash. Cuando el fin nunca justifica los medios





Por José Miguel Cuevas Barranquero


Llega a Netflix el film del aclamado director del musical del año “La ciudad de las estrellas (La La Land)”, Damien Chazelle. Película que obtuvo tres premios Oscar en el 2015, al mejor actor de reparto (Jonathan Kimble Simmons), al mejor montaje y el mejor sonido. 

 Con la música y la formación como escenario, se adentra en un drama que no dejará indiferente a nadie, representando de forma brillante y realista las dinámicas de abuso psicológico en contextos formativos. 

 Andrew Neiman, bien interpretado por Miles Teller, es un joven adolescente con el sueño y la ambición de querer llegar a la élite de la música jazz. En el conservatorio, el joven está empeñado en ser formado por el mejor: el brillante, a la vez que controvertido, profesor Terence Fletcher. Sus métodos, poco ortodoxos son capaces de hacer relucir y brillar los mejores talentos, a la vez que hundir y aplastar vilmente a todo aquel que según su criterio “no da la talla”. En su fuero interno el profesor justificará su falta de ética y su violencia en la necesidad de vencer la mediocridad, sin dudar, si es necesario, en destrozar las vidas de sus alumnos. Según su método, el aprendizaje estará por encima de todo.

 La interpretación del profesor, a cargo de Jonathan Kimble Simmons, con especial mención a su intervención en el final de la película, dignifica la buena elección del jurado de la academia.

 La película perfectamente podría ser un referente para docentes y para profesionales de la psicología, en tanto que representa con gran sutileza y acierto, el proceso tortuoso y gradual de captación, “adoctrinamiento” y sumisión. Nos conduce a reflexionar respecto a la necesidad de respetar e inspeccionar los parámetros éticos en cualquier organización, especialmente en un campo tan sensible como el de la formación. Puede resultar un visionado duro para personas sensibles, pero bien merece cómo nos ayuda a comprender fenómenos como el maltrato psicológico, sabiendo exponer lo fácil que puede resultar para la víctima caer en la trampa de su agresor/dominador. Como ocurriría en el verdadero mundo de las sectas destructivas, o de los grupos manipulativos, los abusos psicológicos están a la vuelta de la esquina y cualquier persona, puede acabar siendo una víctima.

 Otro gran ingrediente para su visionado es su música. Si bien su trama y contenido en sí mismo no te dejará indiferente. Recomendación: película ideal para usar en videoforum con objeto de identificar la génesis y proceso de la violencia psicológica, así como sobre la abusiva restricción de la libertad en un submundo obsesionado por la superación.

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